/ domingo 12 de enero de 2020

Descansa en paz... José Ángel

Familiares y amigos se dan cita a la misa de despedida del niño autor del tiroteo

Torreón, Coahuila. - En una misa restringida, donde se proclamó por la paz, fue despedido José Ángel, el niño del tiroteo ocurrido el pasado viernes en el “Colegio Cervantes” de la ciudad de Torreón.

El sacerdote que dirigió la homilía a un poco más de medio centenar de personas que se encontraban en la Sala “A” de la funeraria, dijo: “La paz es muy necesaria, la necesitamos para entender. Pero ahora no caben las preguntas porque no hay respuestas, por eso solo hay que pedir paz para entender este proceso”.

Hizo referencia al Salmo 51, “Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias”.

“La vida está llena de adversidades y muchos las hemos vivido, nos volvemos vulnerables e impotentes de la realidad por lo que debemos confiar siempre en Dios para encontrar el camino y la vida. Nuestras mentes están perturbadas y los sentimientos encontrados. Pero quienes vivían con él lo necesitan más”.

Además, el sacerdote pidió no juzgar la memoria del niño, del que dijo hoy descansa en paz, ante situaciones que nos desbordan: “Sólo Dios sabe lo que pasaba por tu mente, pero conscientes que, así como un día fue llevado al bautismo sin saber qué estaba haciendo ahí, hoy es el mismo gesto, que por nuestras encomiendas el señor le conceda la vida eterna, descansa en paz”.

Hubo mucho silencio durante la misa, sin embargo, cuando el coro cantó “No me digas adiós, sino hasta luego. Dios determinó que en el cielo estoy mejor”, los llantos se desbordaron por sus compañeros de salón que se dieron cita.

Su féretro estaba cubierto por un terciopelo rojo, encima globos y rosas blancas. Sus amigos y amigas lo recuerdan como un niño toda bondad, ternura, afable, sin rencores, “hasta era bien parecido”, dijo uno mientras lloraba en los brazos de su madre.

Inmediatamente después de terminar la misa, sus restos fueron incinerados.

Torreón, Coahuila. - En una misa restringida, donde se proclamó por la paz, fue despedido José Ángel, el niño del tiroteo ocurrido el pasado viernes en el “Colegio Cervantes” de la ciudad de Torreón.

El sacerdote que dirigió la homilía a un poco más de medio centenar de personas que se encontraban en la Sala “A” de la funeraria, dijo: “La paz es muy necesaria, la necesitamos para entender. Pero ahora no caben las preguntas porque no hay respuestas, por eso solo hay que pedir paz para entender este proceso”.

Hizo referencia al Salmo 51, “Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias”.

“La vida está llena de adversidades y muchos las hemos vivido, nos volvemos vulnerables e impotentes de la realidad por lo que debemos confiar siempre en Dios para encontrar el camino y la vida. Nuestras mentes están perturbadas y los sentimientos encontrados. Pero quienes vivían con él lo necesitan más”.

Además, el sacerdote pidió no juzgar la memoria del niño, del que dijo hoy descansa en paz, ante situaciones que nos desbordan: “Sólo Dios sabe lo que pasaba por tu mente, pero conscientes que, así como un día fue llevado al bautismo sin saber qué estaba haciendo ahí, hoy es el mismo gesto, que por nuestras encomiendas el señor le conceda la vida eterna, descansa en paz”.

Hubo mucho silencio durante la misa, sin embargo, cuando el coro cantó “No me digas adiós, sino hasta luego. Dios determinó que en el cielo estoy mejor”, los llantos se desbordaron por sus compañeros de salón que se dieron cita.

Su féretro estaba cubierto por un terciopelo rojo, encima globos y rosas blancas. Sus amigos y amigas lo recuerdan como un niño toda bondad, ternura, afable, sin rencores, “hasta era bien parecido”, dijo uno mientras lloraba en los brazos de su madre.

Inmediatamente después de terminar la misa, sus restos fueron incinerados.

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