/ viernes 12 de febrero de 2021

Por cierre de carretera, empresarios buscan vías alternas para no tener pérdidas millonarias

El cierre de dicha arteria afecta en manejo de materias primas y en el traslado de productos de un lado a otro

Saltillo, Coahuila.- Durante la temporada invernal, a consecuencia de los bancos de niebla que se presentan en la carretera Saltillo-Monterrey, esta tiene que ser cerrada a la circulación de los automovilistas, por lo que los dueños de empresas de la región sureste tienen que buscar vías alternas para llegar al vecino Estado y no tener pérdidas millonarias.

Héctor Horacio Dávila, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Coahuila y Consejero de la CANACINTRA, delegación Sureste, comentó que cuando se cierra la Carretera Saltillo-Monterrey, en su tramo libre y de cuota genera un problema ya que se pierde la comunicación y no se puede entregar piezas ni recibir material para seguir trabajando.

Una de las alternativas que tienen los empresarios es autorizar a los operadores de transporte es que busquen rutas alternas para entregar los pedidos y recibir material.

Dichas rutas, como la de Paredón, por el lado de la carretera a Monclova, les permiten tener comunicación con Nuevo León, pero esto retrasa los pedidos hasta por tres horas, o más, ya que es más el tramo que se tiene que recorrer.

Sin embargo, esto es mucho más viable que parar una línea, ya que, de hacerlo, generaría pérdidas de hasta 500 dólares por minuto, por lo que se tienen que prever con bancos para sacar los pedidos que son de entrega diaria.

“Lo que importa es que llegue la mercancía, sí, buscar rutas alternas genera un gasto de un 30 por ciento más, aproximadamente, en el traslado, pero esto es mejor que parar una línea, no se pueden parar porque dejarían perdidas de 500 dólares por minuto”, señaló.

Esto fue respaldado por el presidente de la CANACINTRA, José Antonio Lazcano Ponce, quien detalló que el cierre de dicha arteria afecta en manejo de materias primas y en el traslado de productos de un lado a otro.

Agregó que, pese a que no se tiene el dato exacto, el cierre de un día esta vía federal podría generar perdida de cientos de millones de pesos, por lo que es imprescindible que la autostopista cuente con la señalización adecuada, alumbrado y retornos, para en caso de una situación de emergencia.

En este sentido, a principios del año pasado, un grupo de empresarios e industriales de la Región Sureste y la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Coahuila hizo un señalamiento al Gobierno Federal y a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que tenía que contar con señalización adecuada y retornos.

Es por esto que desde mayo del 2020 se comenzó con la aplicación de señales, luces y retornos en diferentes puntos de la autopista Saltillo-Monterrey, sin embargo, el grupo de empresarios señalaron que hace falta una tercera vía de acceso entre una entidad y la otra para cuando colapsen ambas arterias.

Saltillo, Coahuila.- Durante la temporada invernal, a consecuencia de los bancos de niebla que se presentan en la carretera Saltillo-Monterrey, esta tiene que ser cerrada a la circulación de los automovilistas, por lo que los dueños de empresas de la región sureste tienen que buscar vías alternas para llegar al vecino Estado y no tener pérdidas millonarias.

Héctor Horacio Dávila, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Coahuila y Consejero de la CANACINTRA, delegación Sureste, comentó que cuando se cierra la Carretera Saltillo-Monterrey, en su tramo libre y de cuota genera un problema ya que se pierde la comunicación y no se puede entregar piezas ni recibir material para seguir trabajando.

Una de las alternativas que tienen los empresarios es autorizar a los operadores de transporte es que busquen rutas alternas para entregar los pedidos y recibir material.

Dichas rutas, como la de Paredón, por el lado de la carretera a Monclova, les permiten tener comunicación con Nuevo León, pero esto retrasa los pedidos hasta por tres horas, o más, ya que es más el tramo que se tiene que recorrer.

Sin embargo, esto es mucho más viable que parar una línea, ya que, de hacerlo, generaría pérdidas de hasta 500 dólares por minuto, por lo que se tienen que prever con bancos para sacar los pedidos que son de entrega diaria.

“Lo que importa es que llegue la mercancía, sí, buscar rutas alternas genera un gasto de un 30 por ciento más, aproximadamente, en el traslado, pero esto es mejor que parar una línea, no se pueden parar porque dejarían perdidas de 500 dólares por minuto”, señaló.

Esto fue respaldado por el presidente de la CANACINTRA, José Antonio Lazcano Ponce, quien detalló que el cierre de dicha arteria afecta en manejo de materias primas y en el traslado de productos de un lado a otro.

Agregó que, pese a que no se tiene el dato exacto, el cierre de un día esta vía federal podría generar perdida de cientos de millones de pesos, por lo que es imprescindible que la autostopista cuente con la señalización adecuada, alumbrado y retornos, para en caso de una situación de emergencia.

En este sentido, a principios del año pasado, un grupo de empresarios e industriales de la Región Sureste y la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Coahuila hizo un señalamiento al Gobierno Federal y a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que tenía que contar con señalización adecuada y retornos.

Es por esto que desde mayo del 2020 se comenzó con la aplicación de señales, luces y retornos en diferentes puntos de la autopista Saltillo-Monterrey, sin embargo, el grupo de empresarios señalaron que hace falta una tercera vía de acceso entre una entidad y la otra para cuando colapsen ambas arterias.

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