imagotipo

Crisis económica afecta la paz espiritual y mental de los mexicanos

  • Beatriz Ana Silva Mondragón
  • en Local

Torreón, Coahuila.- La crisis económica que por décadas se ha vivido en el país y que año tras año va aumentado su nivel, hace que en México los pobres se vuelvan más pobres, y que las familias se vean en aprietos económicos fuertes, lo que merma la tranquilidad mental y hasta espiritual de quienes viven en estas circunstancias, así lo manifestó el padre Ignacio Mendoza Wong, director de Comunicación Social de la Diócesis de Torreón.

Además, dijo que la falta de recursos hace que se incentive la violencia, ya que la delincuencia eleva sus estadísticas, porque la gente no encuentra salida a sus problemas y toman así el camino más fácil, pero también el más equivocado de todos, ya que esta no es la solución a los problemas, son solo conductas aunadas a la desesperación y que solo generan más dificultades hacia quienes incurren en estos actos y hacia la tranquilidad de sus familias.

Manifestó que, ante esta crisis, hay una débil solidaridad social, muy escasas políticas de redistribución de los recursos sociales y predominio de políticas individualistas donde se deja a la deriva lo que acarrea para las personas menos protegidas el no contar con recursos suficientes para cubrir sus necesidades.

Puede leer también: Permanecen enfermedades derivadas de la obesidad en La Laguna

Asimismo, dijo que existen generaciones de jóvenes que no han vivido en otra época más que en la de la crisis económica, haciendo con ello que la ambición de querer tener despierte muchas veces en los jóvenes la necesidad de buscar salidas fáciles, ya que el desempleo juvenil y la precariedad se han disparado truncando el futuro de tantos jóvenes.

“Es necesario que se activen las fuentes de empleo, que se haga algo por el país y se voltee a ver a los grupos vulnerables para brindarles el apoyo que requieran”, añadió.

Finalmente, dijo que jamás se aprenderá a vivir bajo una crisis económica, pero sí a buscar caminos adecuados para mejorarla un poco, partiendo desde el entorno de quien lo vive, echando a trabajar la creatividad, acercándose a tener una paz interior, alejándose de una mala vida, atacando los problemas con dignidad.