/ lunes 26 de noviembre de 2018

Centroamericanos se agruparon en la guardarraya de puentes internacionales

Familias hondureñas con hijos menores y de otros países se aglutinaron en espera que les reciban para otorgarles asilo

Piedras Negras, Coahuila.- Esta mañana, un grupo de cerca de ochenta personas, la mayoría hondureñas, que no participaron en las caravanas que cruzan México para pedir asilo político y refugio en los Estados Unidos, se agruparon en la guardarraya de los dos puentes internacionales que cruzan de Piedras Negras hacia la vecina ciudad texana de Eagle Pass, esperando sean atendidas sus peticiones.

Desde muy temprano cruzaron un grupo de veinte familias, pasaron la caseta del Puente Uno, mientras por el Puente II, cruzaban otras más y personas solas con permisos del Instituto Nacional de Migración, para permanecer legalmente en el país y registradas en listas para ser atendidas por personal del Departamento de Inmigración y Naturalización de Estados Unidos.

De acuerdo a información de Mauro Ornelas, encargado del enlace municipal con autoridades norteamericanas, en Piedras Negras se encuentran en albergues aproximadamente 189 personas, de ellos un 50 por ciento son hondureños, los demás de África, brasileños, salvadoreños y hasta unas tres mujeres mexicanas de los estados de Guerrero, San Luis Potosí y Chiapas, estas últimas pidiendo refugio con el argumento de que son víctimas de la violencia en sus estados.

En la guardarraya del puente internacional Uno, familias hondureñas estaban dialogando con agentes de aduanas de Estados Unidos, provenientes de Tegucigalpa, Honduras, que dijeron que vienen huyendo de la violencia en ese país.

La señora Alejandra Pineda de 42 años y un menor hijo de 15, dijo que está en México desde hace cuatro meses y entraron por El Naranjo, luego al Pedregal en Chiapas y caminaron tres días y tres noches hasta llegar a Tenosique, Tabasco, donde lograron quedarse en un albergue un tiempo y lograron en paz, obtener un permiso de Migración, “porque venimos sin hacer daño a alguien, es un sueño de mi hijo y yo he apoyado a él”, dice.

Alejandra Pineda, de 42 años, pide asilo en Estados Unidos.

P.- “Quiero que me dé una respuesta sincera, ¿porque salieron de Honduras?

R.- “Al menos mi hijo y yo, todos traemos un problema, un propósito y una necesidad, mi hijo y yo, en mi lugar soy madre soltera con tres hijos (recordando, comienza a llorar), no tengo mamá, no tengo papá, mis hermanos murieron, no tengo casa donde vivir, no tengo apoyo del padre de mis hijos”...

P.- ¿Trabaja?

R.- “Soy una madre que trabajó, que dormía en las calles, incluso trabajando para mantener a mis hijos, para darles de comer, muy duro para mis tres hijos, en mi país es muy duro, empiezas a trabajar para salir adelante y no lo dejan salir, el vandalismo, hay de todas cosas, el problema es que me robaron en mi casa, me robaron todo, hasta la ropa… eso fue lo que nos motivó y mis hijas se casaron y me quedé sola con mi hijo. Estados Unidos es un país con oportunidades para salir adelante”. Agrega que después llegaron hasta aquí.

P.- ¿No hay trabajo en Honduras?

R.- “En nuestro país, Honduras, sí hay trabajo, hay mucho trabajo, el problema es que no nos pagan bien, no nos pagan lo justo en muchos lugares, no nos pagan lo que nosotros merecemos ganar, cuando hemos trabajado mucho, nos terminan dando la mitad del sueldo que vamos ganando. No en todos los trabajos pagan bien es lo que pasa y un sueldo poquito no me alcanza, no tengo casa, no tengo quién me ayude a pagar la renta, no tengo para la comida, medicinas, por eso buscamos un lugar”.

Otro grupo de centroamericanos en la guardarraya del Puente Internacional II.

P.- ¿Y el gobierno qué hace?

R.- “El gobierno como madre soltera no me ayuda en nada, yo nunca recibí nada y luego de eso que dimos el voto por varios años con la mentira de que nos iban a ayudar, nos iban a dar esto y otro y nunca nos dieron nada. Nos vemos obligados a que estamos en un país, en donde a algunos sí les ayudan, pero a otros no, estamos abandonados”.

P. -. ¿Cómo los tratan en México?

R.- “Al menos a mi hijo y yo, estoy agradecida porque en México hay personas muy buenas, nos han tratado muy bien, con respeto y nada que ver con la mayoría que dicen que los mexicanos son unos malos, que son mal educados y mal criados, simplemente el gesto de ellos es serio con las personas y decir la realidad, eso es todo”.

P.- ¿A su punto de vista y usted que conoce Honduras, a qué obedece que hayan salido tantas personas en caravana?, ¿quién los asesoró?, ¿quién los financió?, ¿quién les da de comer?

Familias con sus hijos menores en la guardarraya del Puente Internacional Uno.

R.- “Pues de eso no sé nada, pero lo que sí sé es que las personas ya estaban cansadas de pagar coyote, que les quitan el dinero y no los llevan a donde iban a ir, pero otros pasan y muchos mueren y nadie responde por ello, la gente ya está cansada y si se vienen solas les roban su dinero, ya sea en las pasadas, en las aduanas, a nosotros nos pasó, nos robaron el dinero y vimos cómo podíamos caminar porque no nos alcanzaba para pagar un carro, siempre pagando y pagando y nunca nos llevan a ningún lugar, nos dejan botados en el camino”.

P.- ¿Qué les han dicho las autoridades norteamericanas a ustedes que traen solicitud de asilo o refugio?

R.- “Pues ellos no nos han dicho nada, nosotros esperamos y confiamos en Dios nos ayude y la verdad es que estamos esperando porque venimos en paz y en orden y queremos que nos reciban de buena manera”.

Esta señora y una veintena de familias están en albergues en esta frontera y confían en que autoridades norteamericanas les den asilo.

Piedras Negras, Coahuila.- Esta mañana, un grupo de cerca de ochenta personas, la mayoría hondureñas, que no participaron en las caravanas que cruzan México para pedir asilo político y refugio en los Estados Unidos, se agruparon en la guardarraya de los dos puentes internacionales que cruzan de Piedras Negras hacia la vecina ciudad texana de Eagle Pass, esperando sean atendidas sus peticiones.

Desde muy temprano cruzaron un grupo de veinte familias, pasaron la caseta del Puente Uno, mientras por el Puente II, cruzaban otras más y personas solas con permisos del Instituto Nacional de Migración, para permanecer legalmente en el país y registradas en listas para ser atendidas por personal del Departamento de Inmigración y Naturalización de Estados Unidos.

De acuerdo a información de Mauro Ornelas, encargado del enlace municipal con autoridades norteamericanas, en Piedras Negras se encuentran en albergues aproximadamente 189 personas, de ellos un 50 por ciento son hondureños, los demás de África, brasileños, salvadoreños y hasta unas tres mujeres mexicanas de los estados de Guerrero, San Luis Potosí y Chiapas, estas últimas pidiendo refugio con el argumento de que son víctimas de la violencia en sus estados.

En la guardarraya del puente internacional Uno, familias hondureñas estaban dialogando con agentes de aduanas de Estados Unidos, provenientes de Tegucigalpa, Honduras, que dijeron que vienen huyendo de la violencia en ese país.

La señora Alejandra Pineda de 42 años y un menor hijo de 15, dijo que está en México desde hace cuatro meses y entraron por El Naranjo, luego al Pedregal en Chiapas y caminaron tres días y tres noches hasta llegar a Tenosique, Tabasco, donde lograron quedarse en un albergue un tiempo y lograron en paz, obtener un permiso de Migración, “porque venimos sin hacer daño a alguien, es un sueño de mi hijo y yo he apoyado a él”, dice.

Alejandra Pineda, de 42 años, pide asilo en Estados Unidos.

P.- “Quiero que me dé una respuesta sincera, ¿porque salieron de Honduras?

R.- “Al menos mi hijo y yo, todos traemos un problema, un propósito y una necesidad, mi hijo y yo, en mi lugar soy madre soltera con tres hijos (recordando, comienza a llorar), no tengo mamá, no tengo papá, mis hermanos murieron, no tengo casa donde vivir, no tengo apoyo del padre de mis hijos”...

P.- ¿Trabaja?

R.- “Soy una madre que trabajó, que dormía en las calles, incluso trabajando para mantener a mis hijos, para darles de comer, muy duro para mis tres hijos, en mi país es muy duro, empiezas a trabajar para salir adelante y no lo dejan salir, el vandalismo, hay de todas cosas, el problema es que me robaron en mi casa, me robaron todo, hasta la ropa… eso fue lo que nos motivó y mis hijas se casaron y me quedé sola con mi hijo. Estados Unidos es un país con oportunidades para salir adelante”. Agrega que después llegaron hasta aquí.

P.- ¿No hay trabajo en Honduras?

R.- “En nuestro país, Honduras, sí hay trabajo, hay mucho trabajo, el problema es que no nos pagan bien, no nos pagan lo justo en muchos lugares, no nos pagan lo que nosotros merecemos ganar, cuando hemos trabajado mucho, nos terminan dando la mitad del sueldo que vamos ganando. No en todos los trabajos pagan bien es lo que pasa y un sueldo poquito no me alcanza, no tengo casa, no tengo quién me ayude a pagar la renta, no tengo para la comida, medicinas, por eso buscamos un lugar”.

Otro grupo de centroamericanos en la guardarraya del Puente Internacional II.

P.- ¿Y el gobierno qué hace?

R.- “El gobierno como madre soltera no me ayuda en nada, yo nunca recibí nada y luego de eso que dimos el voto por varios años con la mentira de que nos iban a ayudar, nos iban a dar esto y otro y nunca nos dieron nada. Nos vemos obligados a que estamos en un país, en donde a algunos sí les ayudan, pero a otros no, estamos abandonados”.

P. -. ¿Cómo los tratan en México?

R.- “Al menos a mi hijo y yo, estoy agradecida porque en México hay personas muy buenas, nos han tratado muy bien, con respeto y nada que ver con la mayoría que dicen que los mexicanos son unos malos, que son mal educados y mal criados, simplemente el gesto de ellos es serio con las personas y decir la realidad, eso es todo”.

P.- ¿A su punto de vista y usted que conoce Honduras, a qué obedece que hayan salido tantas personas en caravana?, ¿quién los asesoró?, ¿quién los financió?, ¿quién les da de comer?

Familias con sus hijos menores en la guardarraya del Puente Internacional Uno.

R.- “Pues de eso no sé nada, pero lo que sí sé es que las personas ya estaban cansadas de pagar coyote, que les quitan el dinero y no los llevan a donde iban a ir, pero otros pasan y muchos mueren y nadie responde por ello, la gente ya está cansada y si se vienen solas les roban su dinero, ya sea en las pasadas, en las aduanas, a nosotros nos pasó, nos robaron el dinero y vimos cómo podíamos caminar porque no nos alcanzaba para pagar un carro, siempre pagando y pagando y nunca nos llevan a ningún lugar, nos dejan botados en el camino”.

P.- ¿Qué les han dicho las autoridades norteamericanas a ustedes que traen solicitud de asilo o refugio?

R.- “Pues ellos no nos han dicho nada, nosotros esperamos y confiamos en Dios nos ayude y la verdad es que estamos esperando porque venimos en paz y en orden y queremos que nos reciban de buena manera”.

Esta señora y una veintena de familias están en albergues en esta frontera y confían en que autoridades norteamericanas les den asilo.

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