/ miércoles 8 de septiembre de 2021

[VIDEO] Dinastía Luna: Guantes de poder en el boxeo

La familia busca dejar el apellido Luna en la historia del boxeo mexicano

“El box es mi vida. Desde chica he vivido en este mundo y es lo que me sacó adelante”. Con estas palabras, la campeona mundial Yulihan la ‘Cobrita’ Luna describió lo que le representa este deporte en el cual se ha ido colocando como una de las revelaciones más importantes de la categoría femenil, no solo gracias al trabajo y disciplina constante sino también con el apoyo de su familia.

Yulihan Alejandra Luna Ávila nació el 21 de febrero de 1994 en Gómez Palacio, Durango, mismo lugar donde se encuentra el Gimnasio Hermanos Rojas el cual fue el primer escenario donde, con apenas 15 años de edad, la ‘Cobrita’ decidió adentrarse en el deporte de los puños siguiendo el ejemplo de su padre y entrenador Julio Ulises Luna Puentes, quien también presume de haber ganado campeonatos mundiales durante su etapa como boxeador.

“Es un deporte que llevamos en la sangre. Mi papá ha sido siempre nuestro entrenador desde que iniciamos mis hermanos y yo. La primera vez que llegué a un gimnasio fue de juego, saltando la cuerda. Me aburrí, la dejé en el piso y empecé a hacer un poco de sombra; la gente que me veía decía ‘se mueve bien’, pero siempre fue con la compañía de mi padre”, dijo la pugilista.

Y es que, a pesar de que en un principio Yulihan fue cuestionada sobre la decisión de escalar hasta el nivel profesional, poco a poco fue teniendo más claras sus metas y mostrando cualidades que la llevaron a una primera pelea en su ciudad natal contra rivales de la ciudad de Durango, en un torneo donde participaron únicamente mujeres y en el cual pudo conseguir la primera victoria: “Me enfrenté a una chava que ya tenía bastantes peleas amateurs, pero gané; ahí me di cuenta que tenía con qué”.

Pero la carrera de la ‘Cobrita’ no comenzó a brillar por arte de magia. Por regla general, todo aprendiz tiene un gran mentor que lo guía hacía el éxito y para Yulihan, tal y como se mencionó en un principio, su padre Julio Luna representó el punto de partida y la base más importante que hasta el momento le ha dado resultados.

“A Yulihan se le empezaron a ver cosas buenas cuando comenzó a practicar boxeo. La ponía a entrenar con niños. Hay una anécdota de la primera vez que peleó: cuando era niña, tenía un gorrito para tiempo de frío que yo le ponía y solo se le veía la carita. Al momento de que ella iba a subir al ring y le puse la careta, se me vino a la mente la imagen de pequeña. Me pudo porque dije ‘¿qué la tengo haciendo aquí? Pero es algo que ya traen”, expresó Julio con orgullo.

Yulihan 'Cobrita' Luna, boxeadora. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

El líder de la familia Luna empezó a boxear a los 14 años de edad, consiguiendo un campeonato regional en Estados Unidos y uno continental, en México, en las categorías Mosca y Súpermosca. Y se retiró con tan solo 28 años, bajo la idea de que era la edad indicada para colgar los guantes y continuar su carrera como entrenador, preparando además a sus otros dos hijos: Wendy y Julio, producto de su matrimonio con Sandra Leticia Ávila Hernández.

“Me retiré a la edad de 28 años, creí que era la edad ideal y después continué con la carrera de entrenador, trabajando en varios gimnasios; enseguida comencé a preparar a mis chavos. Me casé a los 18 años y tengo tres hijos: Yulihan de 27 años, Wendy de 25 y Julio de 23. Pienso que se interesaron en este deporte porque lo empezaron a vivir conmigo. Desde que nacieron yo peleaba, ellos fueron viendo y creo que ahí les nació el interés”.

Sin duda, nada de raro había en que toda la familia se interesara en el boxeo. Si bien, Wendy, la mediana de los tres hermanos Luna, platicó que en un principio no le llamaba la atención ‘tirar golpes’ teniendo en mente otros sueños como ser cantante o maestra, pero el ejemplo de su hermana mayor fue el mejor impulso para animarla a realizar ejercicio y, después, tener su primera batalla en la que ganó por nocaut.

Julio Ulises Luna Puentes, exboxeador. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

“De niña no quería ser boxeadora, no me llamaba la atención. Soñaba ser cantante o maestra, pero cuando empecé a entrenar lo hice por acompañar a mi hermana, comencé a hacer ejercicio, me gustó, tuve mi primera pelea y la gané. Tengo cinco peleas profesionales: cuatro ganadas y un empate. En amateur hice 22, las primeras fueron por nocaut y tuve cinco perdidas”, señaló.

Mientras tanto, siguiendo la tradición, Julio Ulises Luna Ávila, alias el “Canelito”, recordó con detalles la primera vez que se puso los guantes en las peleas amateur que se presentaron en la Arena Olímpico, aclarando que únicamente había asistido como espectador sin imaginar que llegaría el ‘clic’ definitivo para lo que más adelante le daría un Campeonato de Norteamérica, en Monterrey.

“Toda mi familia es boxeadora. A mí de niño no me gustaba, prefería el futbol pero no era tan bueno. Un chavo al que lo traía el Gimnasio de Mapimí le preguntó a mi papá que si yo peleaba. Entonces me subí al ring, me ganaron, pero me empezó a gustar. Mi debut fue en Chihuahua. Ahí gané por decisión unánime”.

Julio 'Canelito' Luna, boxeador. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

Bien se puede reconocer la preparación de los Luna antes de cada pelea. Sin embargo, hay otro un integrante del equipo que juega un rol más que destacable: Sandra Leticia Ávila Hernández, su madre, quien relata cómo se fue acostumbrando a “lidiar” con una familia llena de pugilistas: “Siempre con nervios. Es complicado porque salen fuera, por la preparación, disciplina y mucho sacrificio. Me preocupa cuando se suben al ring, que no les vayan a dar un mal golpe”.

Sandra Leticia es uno de los pilares más fuertes en la vida de Yulihan, pues es la que se encarga de cuidar a su hija de cuatro años mientras ella se prepara para un combate y, a la par, cursar la Licenciatura en Educación Física. Por esto, a pesar de la dificultad que puede presentar el mantener un equilibrio tanto en la vida personal como profesional, para la ‘Cobrita’ todo es posible.

“Soy profesional en este deporte y mamá de una niña de cuatro años que ya entró al kínder, una etapa más complicada. La escuela es algo que no se me ha dado, desde chiquita, pero le echamos ganas. Me faltan dos años de la Licenciatura en Educación Física; había dejado trunca la carrera, pero regresamos a terminar. Mi hija todavía no comprende bien las cosas, pero se da cuenta de que boxeo y en los primeros días de escuela me llegó con trabajos donde aparecía el nombre de su mamá, la ‘cobrita’. Es motivante porque presume eso”.

Wendy 'Canelita' Luna. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

DISCIPLINA Y ENFOQUE, GRANDES RESULTADOS

Algo que tienen bien claro los Luna es que todo esfuerzo trae recompensas, y es así como Yulihan presumió de los dos logros más sobresalientes de su trayectoria, hasta el momento: El 15 de noviembre de 2014 en la Federación Internacional de Boxeo tras derrotar Carolina Marcela Gutiérrez, en Argentina; y el 31 de octubre del 2020, luego de imponerse a Mariana ‘la Barbie’ Juárez, por el absoluto en el Consejo Mundial de Boxeo.

“En mi carrera, los logros más importantes son los dos campeonatos. El primero fue a los 20 años, estoy muy orgullosa de eso porque apenas tenía tres años de haber debutado como profesional; el segundo, después de que nadie creía que lo volvería a hacer y ya con mi hija, fue haberle ganado a una gran campeona como Mariana ‘la Barbie’ Juárez”.

Con miras a conseguir más campeonatos y hacer historia en el boxeo femenil, la ‘Cobrita’ enfatizó en que aún hay mucho por mejorar en el tema de igualdad de género, empezando por la paga, y uno de sus deseos es que existan más apoyo y oportunidades tomando en cuenta que cada día se muestran más féminas preparadas.

Hermanos Luna durante su entrenamiento. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

Por su parte, Wendy la ‘Canelita’ desea combinar su carrera de nutrición con el ring, bajo el firme objetivo de acumular más peleas y ser reconocida como una inspiración para las futuras generaciones: “Mi mayor logro fue retomar el camino del boxeo, porque hubo un tiempo en el que me dediqué a mi carrera. Es muy difícil destacar por los entrenamientos, esfuerzos y, además, ya hay muchas peladoras buenas, pero seguimos echándole ganas”.

Julio Luna comparte las aspiraciones de crecimiento tanto de la ‘Cobrita’ como de la ‘Canelita’, visualizándose con un trabajo estable y como campeón del Consejo Mundial de Boxeo en la categoría Welter, además de concluir sus estudios como contador público: “El boxeo no es para siempre, es de un rato y en cualquier momento se acaba la carrera. Tienes que tener algo para dedicarte a eso”.

“QUIERO HACER HISTORIA EN EL BOXEO”

En el camino, Yulihan la ‘Cobrita’ Luna buscará ser una madre ejemplar para su hija, ayudar a sus padres y dejar una marca en la historia de este deporte, con miras a que su nombre siga siendo recordado aún y cuando decida retirarse: “Esto apenas es el comienzo, Quiero unificar, defender mi título en varias ocasiones. Me visualizo como una campeona. Estoy muy agradecida con la gente que me demuestra su cariño y quiero decirles que estamos echándole muchas ganas”.

Familia Luna. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

“El box es mi vida. Desde chica he vivido en este mundo y es lo que me sacó adelante”. Con estas palabras, la campeona mundial Yulihan la ‘Cobrita’ Luna describió lo que le representa este deporte en el cual se ha ido colocando como una de las revelaciones más importantes de la categoría femenil, no solo gracias al trabajo y disciplina constante sino también con el apoyo de su familia.

Yulihan Alejandra Luna Ávila nació el 21 de febrero de 1994 en Gómez Palacio, Durango, mismo lugar donde se encuentra el Gimnasio Hermanos Rojas el cual fue el primer escenario donde, con apenas 15 años de edad, la ‘Cobrita’ decidió adentrarse en el deporte de los puños siguiendo el ejemplo de su padre y entrenador Julio Ulises Luna Puentes, quien también presume de haber ganado campeonatos mundiales durante su etapa como boxeador.

“Es un deporte que llevamos en la sangre. Mi papá ha sido siempre nuestro entrenador desde que iniciamos mis hermanos y yo. La primera vez que llegué a un gimnasio fue de juego, saltando la cuerda. Me aburrí, la dejé en el piso y empecé a hacer un poco de sombra; la gente que me veía decía ‘se mueve bien’, pero siempre fue con la compañía de mi padre”, dijo la pugilista.

Y es que, a pesar de que en un principio Yulihan fue cuestionada sobre la decisión de escalar hasta el nivel profesional, poco a poco fue teniendo más claras sus metas y mostrando cualidades que la llevaron a una primera pelea en su ciudad natal contra rivales de la ciudad de Durango, en un torneo donde participaron únicamente mujeres y en el cual pudo conseguir la primera victoria: “Me enfrenté a una chava que ya tenía bastantes peleas amateurs, pero gané; ahí me di cuenta que tenía con qué”.

Pero la carrera de la ‘Cobrita’ no comenzó a brillar por arte de magia. Por regla general, todo aprendiz tiene un gran mentor que lo guía hacía el éxito y para Yulihan, tal y como se mencionó en un principio, su padre Julio Luna representó el punto de partida y la base más importante que hasta el momento le ha dado resultados.

“A Yulihan se le empezaron a ver cosas buenas cuando comenzó a practicar boxeo. La ponía a entrenar con niños. Hay una anécdota de la primera vez que peleó: cuando era niña, tenía un gorrito para tiempo de frío que yo le ponía y solo se le veía la carita. Al momento de que ella iba a subir al ring y le puse la careta, se me vino a la mente la imagen de pequeña. Me pudo porque dije ‘¿qué la tengo haciendo aquí? Pero es algo que ya traen”, expresó Julio con orgullo.

Yulihan 'Cobrita' Luna, boxeadora. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

El líder de la familia Luna empezó a boxear a los 14 años de edad, consiguiendo un campeonato regional en Estados Unidos y uno continental, en México, en las categorías Mosca y Súpermosca. Y se retiró con tan solo 28 años, bajo la idea de que era la edad indicada para colgar los guantes y continuar su carrera como entrenador, preparando además a sus otros dos hijos: Wendy y Julio, producto de su matrimonio con Sandra Leticia Ávila Hernández.

“Me retiré a la edad de 28 años, creí que era la edad ideal y después continué con la carrera de entrenador, trabajando en varios gimnasios; enseguida comencé a preparar a mis chavos. Me casé a los 18 años y tengo tres hijos: Yulihan de 27 años, Wendy de 25 y Julio de 23. Pienso que se interesaron en este deporte porque lo empezaron a vivir conmigo. Desde que nacieron yo peleaba, ellos fueron viendo y creo que ahí les nació el interés”.

Sin duda, nada de raro había en que toda la familia se interesara en el boxeo. Si bien, Wendy, la mediana de los tres hermanos Luna, platicó que en un principio no le llamaba la atención ‘tirar golpes’ teniendo en mente otros sueños como ser cantante o maestra, pero el ejemplo de su hermana mayor fue el mejor impulso para animarla a realizar ejercicio y, después, tener su primera batalla en la que ganó por nocaut.

Julio Ulises Luna Puentes, exboxeador. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

“De niña no quería ser boxeadora, no me llamaba la atención. Soñaba ser cantante o maestra, pero cuando empecé a entrenar lo hice por acompañar a mi hermana, comencé a hacer ejercicio, me gustó, tuve mi primera pelea y la gané. Tengo cinco peleas profesionales: cuatro ganadas y un empate. En amateur hice 22, las primeras fueron por nocaut y tuve cinco perdidas”, señaló.

Mientras tanto, siguiendo la tradición, Julio Ulises Luna Ávila, alias el “Canelito”, recordó con detalles la primera vez que se puso los guantes en las peleas amateur que se presentaron en la Arena Olímpico, aclarando que únicamente había asistido como espectador sin imaginar que llegaría el ‘clic’ definitivo para lo que más adelante le daría un Campeonato de Norteamérica, en Monterrey.

“Toda mi familia es boxeadora. A mí de niño no me gustaba, prefería el futbol pero no era tan bueno. Un chavo al que lo traía el Gimnasio de Mapimí le preguntó a mi papá que si yo peleaba. Entonces me subí al ring, me ganaron, pero me empezó a gustar. Mi debut fue en Chihuahua. Ahí gané por decisión unánime”.

Julio 'Canelito' Luna, boxeador. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

Bien se puede reconocer la preparación de los Luna antes de cada pelea. Sin embargo, hay otro un integrante del equipo que juega un rol más que destacable: Sandra Leticia Ávila Hernández, su madre, quien relata cómo se fue acostumbrando a “lidiar” con una familia llena de pugilistas: “Siempre con nervios. Es complicado porque salen fuera, por la preparación, disciplina y mucho sacrificio. Me preocupa cuando se suben al ring, que no les vayan a dar un mal golpe”.

Sandra Leticia es uno de los pilares más fuertes en la vida de Yulihan, pues es la que se encarga de cuidar a su hija de cuatro años mientras ella se prepara para un combate y, a la par, cursar la Licenciatura en Educación Física. Por esto, a pesar de la dificultad que puede presentar el mantener un equilibrio tanto en la vida personal como profesional, para la ‘Cobrita’ todo es posible.

“Soy profesional en este deporte y mamá de una niña de cuatro años que ya entró al kínder, una etapa más complicada. La escuela es algo que no se me ha dado, desde chiquita, pero le echamos ganas. Me faltan dos años de la Licenciatura en Educación Física; había dejado trunca la carrera, pero regresamos a terminar. Mi hija todavía no comprende bien las cosas, pero se da cuenta de que boxeo y en los primeros días de escuela me llegó con trabajos donde aparecía el nombre de su mamá, la ‘cobrita’. Es motivante porque presume eso”.

Wendy 'Canelita' Luna. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

DISCIPLINA Y ENFOQUE, GRANDES RESULTADOS

Algo que tienen bien claro los Luna es que todo esfuerzo trae recompensas, y es así como Yulihan presumió de los dos logros más sobresalientes de su trayectoria, hasta el momento: El 15 de noviembre de 2014 en la Federación Internacional de Boxeo tras derrotar Carolina Marcela Gutiérrez, en Argentina; y el 31 de octubre del 2020, luego de imponerse a Mariana ‘la Barbie’ Juárez, por el absoluto en el Consejo Mundial de Boxeo.

“En mi carrera, los logros más importantes son los dos campeonatos. El primero fue a los 20 años, estoy muy orgullosa de eso porque apenas tenía tres años de haber debutado como profesional; el segundo, después de que nadie creía que lo volvería a hacer y ya con mi hija, fue haberle ganado a una gran campeona como Mariana ‘la Barbie’ Juárez”.

Con miras a conseguir más campeonatos y hacer historia en el boxeo femenil, la ‘Cobrita’ enfatizó en que aún hay mucho por mejorar en el tema de igualdad de género, empezando por la paga, y uno de sus deseos es que existan más apoyo y oportunidades tomando en cuenta que cada día se muestran más féminas preparadas.

Hermanos Luna durante su entrenamiento. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

Por su parte, Wendy la ‘Canelita’ desea combinar su carrera de nutrición con el ring, bajo el firme objetivo de acumular más peleas y ser reconocida como una inspiración para las futuras generaciones: “Mi mayor logro fue retomar el camino del boxeo, porque hubo un tiempo en el que me dediqué a mi carrera. Es muy difícil destacar por los entrenamientos, esfuerzos y, además, ya hay muchas peladoras buenas, pero seguimos echándole ganas”.

Julio Luna comparte las aspiraciones de crecimiento tanto de la ‘Cobrita’ como de la ‘Canelita’, visualizándose con un trabajo estable y como campeón del Consejo Mundial de Boxeo en la categoría Welter, además de concluir sus estudios como contador público: “El boxeo no es para siempre, es de un rato y en cualquier momento se acaba la carrera. Tienes que tener algo para dedicarte a eso”.

“QUIERO HACER HISTORIA EN EL BOXEO”

En el camino, Yulihan la ‘Cobrita’ Luna buscará ser una madre ejemplar para su hija, ayudar a sus padres y dejar una marca en la historia de este deporte, con miras a que su nombre siga siendo recordado aún y cuando decida retirarse: “Esto apenas es el comienzo, Quiero unificar, defender mi título en varias ocasiones. Me visualizo como una campeona. Estoy muy agradecida con la gente que me demuestra su cariño y quiero decirles que estamos echándole muchas ganas”.

Familia Luna. / Foto: Arturo Salazar | El Sol de La Laguna

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