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Los hacen renunciar

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+ Desorden Panista
+ Corredor Sarabia

QUIEN EN EL TRANSCURSO de los últimos días anduvo recorriendo absolutamente todas las dependencias del Ayuntamiento de Torreón es el Director de Egresos de la Tesorería Municipal, Javier Lechuga Jiménez Labora, nada menos que para exigirles a todos los empleados “de confianza” que firmen sus respectivas renuncias para que en el resto de los meses que quedan de la actual administración, unos antes que otros, se separen “voluntariamente” de sus puestos de trabajo, pues es su intención que ninguno de ellos pretenda exigir a su favor el pago de una justa indemnización económica. . Abrimos aquí un pequeño paréntesis solamente para aclararle al señor Lechuga y al alcalde interino de apellido Morán que lo envió a hacer esa labor totalmente violatoria de los derechos humanos y laborales, que están totalmente equivocados en su visión de que todo el que no es trabajador sindicalizado cae en el rango de empleado de confianza. Para que un trabajador sea “de confianza”, su labor deberá ser general en la empresa en la que preste sus servicios, es decir, en la presidencia municipal lo es el propio Lechuga porque es el Director de Egresos de toda ella y lo es también el Tesorero, Enrique Mota porque lo es de toda la presidencia pero, no son empleados de confianza los demás trabajadores de esa dependencia, muchos menos las secretarias a las que se les hizo firmar sus renuncias, solo por no estar sindicalizadas. Esto señor Lechuga y señor Morán para que lo sepan, ah perdón alcalde interino!!!, se supone que usted lo sabe porque estudió leyes y es de suponerse que terminó. Como es sabido, en el municipio se ha iniciado un proceso de adelgazamiento de los gastos por concepto de nómina municipal y, de acuerdo con lo que el alcalde Jorge Luis Morán Delgado declaraba a mediados de junio, no solamente empleados que cobran por su trabajo bajo el concepto de honorarios, sino también algunos asalariados serán alcanzados por el recorte que ese mes comenzó a hacerse efectivo al interior de las diversas dependencias municipales y que de manera paulatina se desarrollará durante lo que resta del 2017 hasta lograr alcanzar un ahorro estimado en 126 millones de pesos. Se dijo entonces que el recorte de personal no se hará extensivo a áreas consideradas como prioritarias, de manera que no se verá trastocada la operatividad del Municipio en los servicios públicos que ofrece a la población. Es así como seguramente en atención a instrucciones precisas de la superioridad, para tratar de evitar que quienes comenzaron a ser corridos y los que quedan por ser despedidos vayan a demandar legalmente el pago de un finiquito económico, Lechuga recorre las dependencias para pedir a todo el personal de confianza, que para él en su obtusa visión son todos los no sindicalizados, plasmar sus firmas en formatos de renuncia preelaborados, pensando que eso será suficiente, cuando que los conocedores del derecho laboral consideran que en casos como éste ni siquiera un papelito como el que el funcionario exige rubricar impedirá que, quienes así lo decidan, hagan valer los derechos que a su favor les confiere la Ley Federal del Trabajo en caso de ser desempleados. Lamentablemente, en su desesperación el Director de Egresos, casi iracundo ha enfrentado a los trabajadores que se niegan a firmar o incluso si sólo cuestionan la medida, para amenazarlos y advertirles que si no se sujetan a la disposición no pasará ni una quincena más antes de que pierdan de manera definitiva su trabajo sin recibir indemnización alguna. Ya en anteriores ocasiones ha quedado claro que Javier Lechuga no quiere a los trabajadores sindicalizados; ahora se sabe que tampoco a los que él cree que son de confianza, pues hay quienes recuerdan cuando removió de su cargo en la Contraloría, cuando era él el titular de esa dependencia, a un trabajador sólo por el hecho de que se atrevió a sindicalizarse en busca de mejoras laborales; y se recuerda también la ocasión reciente en la que abogó fuertemente en contra de que a los empleados de confianza se les pagara el bono anual de ayuda escolar. Tal pareciera que este personaje no quiere a nadie, y que lo único que quiere es seguir beneficiándose con sus cargos en el servicio público para hacer crecer cada vez más sus restaurantes, antros y otros negocios al amparo del poder público, de manera que no es casualidad el tilde que algunos le han dado como vividor de la política. Finalmente diremos sobre este funcionario que evidentemente mintió cuando dijo que de los 312 trabajadores que hasta ahora han sido dados de baja de las dependencias del Ayuntamiento ya se han indemnizado económicamente a 51, ya que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje tiene el registro del pago de únicamente 15 finiquitos. Pero la mentira al parecer es también sobre la totalidad de trabajadores alcanzados por el ajuste en la nómina, y es que extraoficialmente se dice que a la fecha van más de 500, y es que solo de la Marea Roja fueron despedidos al menos 250…

PUES SIGUE EL PLEITO entre panistas, porque es fecha de que los llamados “pripanistas” que desertaron para apoyar al PRI en el pasado proceso electoral en Gómez Palacio, no pueden reafiliarse al Partido Acción Nacional, ya que les fue rechazada su papelería para actualizar sus datos. Y aunque a muchos les dijeron en la presidencia de ese partido que serían aceptados sin reconocerles su militancia de muchos años, es decir, los registrarían como militantes más no como activos con fecha de junio del 2017, esto fue aceptado por otros que por fin despertaron del sueño y quieren volver al redil. Sin embargo, ahora que esta corriente albiazul es controlada por la gente de Julio Castañeda y Jorge Calero, los seguidores del Gato Acosta y Francisco Raúl Ramírez Avila se han topado en duro y por tanto cuando menos 300 militantes (que no tuvieron nada que ver en el velorio) siguen con papelería en manos, llorando como celestinas lo que como hombres no pudieron defender. Esta es la gran encrucijada y esto lo debe resolver el presidente estatal del PAN, Lorenzo Martínez Delgadillo, quien en su primera visita que hizo a Gómez Palacio, hizo mutis, primero porque no conocía el problema y segundo porque se cree lo que los grandes asesores del inexperto Héctor Iván, le dicen. Falta militancia para hacer bola, porque en el edificio solo se encuentran la secretaria y la que hace el aseo, sigue desolado…

A UNA SEMANA DE DARSE a conocer el proyecto del Corredor Sarabia que va enfocado a potencializar el Centro Histórico de Lerdo y su cultura, ahora algunos vecinos encabezados por el dirigente del comité municipal del PAN, Juan Zamudio Alvarado pretenden politizarlo al manifestar que no es viable; pese a que Lerdo se distingue por los eventos culturales como el Festival Internacional Lerdantino, así como la serie de actividades que se llevan a lo largo del año y que la avenida Francisco Sarabia es parte de estos importantes eventos. Incluso, los vecinos manifiestan que no han sido parte de la encuesta de este proyecto, ya que de 63 viviendas sólo 22 fueron encuestadas por personal de la Dirección de Atención Ciudadana; pero más allá de este importante requisito, se ha manifestado por pocos vecinos la oposición para rechazar este proyecto que es encabezado por la alcaldesa María Luisa González Achem, quien a la fecha sigue capitalizando recursos y obras sociales a favor de Lerdo. Incluso, la alcaldesa ya tiene autorizados dos millones de pesos por el gobierno federal y estatal, además de los 700 mil por el ayuntamiento a fin de concretar este proyecto que lejos de afectar a los vecinos de la avenida Francisco Sarabia le vendrá a beneficiar con la sustitución del drenaje que está obsoleto, tomas de agua potable, banquetas y la vialidad que seguirá sin afectar a las 63 familias de la avenida Francisco Sarabia, concretamente desde la calle Ocampo a la Hidalgo. Incluso, el proyecto ya fue avalado por el pleno del Cabildo, por lo que sería un error de los vecinos de oponerse y sobre todo de tratar de politizarlo cuando es una obra integral que le dará muchos beneficios a la cultura de Lerdo. Aunado a lo anterior, es justo mencionar que la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Durango, dicta en su Artículo 16 que los ayuntamientos promoverán la participación de sus habitantes para el desarrollo comunitario; incluso, la misma Ley otorga facultades al Ayuntamiento para establecer programas y proyectos de obra pública, así como convenios con otros órdenes de gobierno que considere convenientes para mejorar áreas o espacios públicos del Municipio en busca de un beneficio colectivo; pero a pesar de ello, la alcaldesa María Luisa González Achem se ha manifestado en tomar en cuenta a los vecinos para hacer una obra integral que busca el beneficio de Lerdo y no de la presidenta municipal que sigue concretando obras y recursos a favor de su querido Lerdo. El proyecto del Corredor Sarabia: implica la mejora de redes de drenaje y agua potable, alumbrado, rampas para discapacitados, bancas, ampliación de banquetas y dejar el tránsito vial abierto con un costo en una primera etapa de 2.7 millones de pesos.