imagotipo

+ La suerte de los Anaya

  • RUN RUN

+ Senador vergonzoso
+ Estación Nazas

ANTES, durante y después de las elecciones del 4 de junio, en Coahuila corrían las versiones de que el Estado sería “entregado” al PAN con Guillermo Anaya Llamas y que el “sacrificado” sería el PRI con Miguel Ángel Riquelme Solís, como una concertacesión de Los Pinos entre el Presidente Enrique Peña Nieto y el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés. Se decía incluso que una de las múltiples “señales” era la inclusión del Partido Encuentro Social (PES), relacionado a la Secretaría de Gobernación de Miguel Ángel Osorio Chong, a la coalición “Alianza Ciudadana por Coahuila”. Luego de que el PRI ganó por más de 30 mil votos la elección de gobernador, persistían las versiones de que habría una negociación en Los Pinos para anular la elección de gobernador e incluso se veían muy convencidos los Anaya, Ricardo y Guillermo. Uno de los argumentos que siempre estuvieron en el colectivo de Coahuila es que había un acuerdo de Ricardo Anaya con el Presidente Enrique Peña Nieto, de una alianza de facto para la contienda por la gubernatura en el Estado de México a cambio de la gubernatura de Coahuila. El supuesto acuerdo entre Ricardo Anaya y Enrique Peña era que el PAN dejaría la “vía libre” al PRI en el Estado de México, el Estado del Presidente Peña, que no se aliaría al PRD y que harían su trabajo para que no ganara MORENA. Suponiendo que así haya sido, Anaya incumplió el acuerdo, no hubo alianza con el PRD como había ocurrido en el 2016 en otros Estados donde ganaron, como en Durango. Sin embargo, Ricardo atacó al Gobierno, al PRI, a Peña Nieto y al candidato priista Alfredo del Mazo. Casualmente, dicen que en política no hay casualidades, el Universal publicó una investigación por el delito de lavado de dinero en contra de la familia Vázquez Mota, que luego fue exonerada. Ricardo Anaya luego quiso negociar, con la pistola apuntando, frenando la agenda legislativa a cambio de la anulación de la elección de gobernador de Coahuila. Por eso dicen y dicen bien que no es lo mismo negociar con una pistola apuntando que sin ella. En esos momentos, la tensión creció entre el priismo de Coahuila porque se sabía que Ricardo Anaya quería volver a negociar con Peña Nieto, a quien buscó insistentemente sin que lo recibiera. Ricardo Anaya, ensoberbecido, pateó a Los Pinos con su oposición a que el titular de la Procuraduría General de la República, Raúl Cervantes, pasara en automático a ser el Fiscal General de la República, bautizándolo como el Fiscal Carnal. Ricardo Anaya, quien estuvo de la mano de Guillermo Anaya en las marchas en Coahuila con el Frente “Por la Dignidad de Coahuila”, en reuniones de cabildeo en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), en reuniones con las planas mayores del PAN y en los recorridos mediáticos en la Ciudad de México, también sería exhibido en El Universal sobre las irregularidades en los negocios de bienes raíces de él y de su familia política. Todo esto representó bocanadas de oxígeno puro para los priistas que entonces vieron que se eliminaba cualquier posibilidad de negociación entre Ricardo Anaya y Enrique Peña sobre la elección de gobernador de Coahuila. Desde hace algunas semanas, Ricardo Anaya ha tomado distancia de Guillermo Anaya, a quien no acompaña como antes en su lucha por la anulación de la elección de gobernador. Ricardo está más ocupado y preocupado en sus cosas, en resolver todos sus grandes pendientes a los que se ha sumado la renuncia al PAN de Margarita Zavala, renuncia que por cierto no tenía calculada y ahora se ve desesperado por los efectos que pueda traer en las urnas en la elección presidencial del 2018. A Ricardo Anaya se le olvidó que el Presidente es Presidente hasta el último minuto de su administración y ahora ese es su gran problema como también se le olvidó que en política no hay que ningunear a nadie como lo hizo con Margarita. El gran problema de Ricardo Anaya también es el gran problema para Guillermo Anaya. Las cosas ahí van diciendo…

TERESO MEDINA Ramírez, “El Senador Chiripa”, es causa de vergüenza para los coahuilenses luego de que se dio a conocer el listado de productividad de los 128 senadores de la República. Si tuviera algo de vergüenza, cosa que creemos que no conoce, Tereso Medina desde hace mucho tiempo debió haber abandonado el sillón que calienta y sólo a veces pues es uno de los más faltistas. “El Senador Chiripa”, chiripa porque es senador por la muerte de Braulio Fernández Aguirre, está calificado como uno de los peores senadores con iniciativas que se pueden contar con los dedos ¡de una sola mano! y lo peor es que lo hizo en conjunto con otros legisladores. Eso sí, el nefasto senador gana lo mismo que los demás, 157 mil pesos mensuales, más viáticos, más bonos y todo lo que le quiera agregar. Por eso muchos coahuilenses, como el presidente del Consejo Lagunero de la Iniciativa Privada (CLIP), Juan Antonio Sifuentes Terrazas, quieren que Tereso Medina, como no puede, deje su cargo en el Senado de la República. Por cierto, Tereso Medina también gana miles de pesos como dirigente de la CTM de Coahuila y, por cierto, también no representa los intereses de los trabajadores del Estado…

QUE NO CUNDA el pánico, pareció decir el director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Torreón, Gerardo Berlanga Gotés, al afirmar que al no haber afectaciones por la inundación provocada por la intensa lluvia del martes, la Estación Nazas del Metrobús podrá continuar, además de afirmar que una vez terminada la construcción no volverá a anegarse. La explicación la dio Berlanga como parte del recuento de los daños que hizo ayer el alcalde Jorge Luis Morán Delgado, quien recorrió diversos sitios como las colonias Victoria y Vista Hermosa, que resultaron afectadas por la lluvia del martes. Berlanga dijo que al tratarse de una construcción en proceso sobre una excavación aún a cielo abierto, nada impidió que de manera directa y sobre todo a través de importantes escurrimientos, el agua de lluvia que normalmente fluía hacia el lecho del Río Nazas se encausara hacia la excavación para anegarla. Y es que no faltaron quienes, algunos “maloras” que están en contra de todo y a favor de nada, hicieron los más negros pronósticos sobre la construcción de la Estación Nazas del Metrobús…