/ miércoles 28 de octubre de 2020

Mutis del generalato

La sacudida que ocasionó la detención por cargos vinculados al narcotráfico en el aeropuerto de Los Ángeles del general retirado Salvador Cienfuegos Zepeda, ex secretario de la Defensa Nacional, generó una alerta entre militares de alto rango que durante el sexenio pasado formaron parte de su círculo cercano.

Desde el pasado jueves 15 de octubre cuando se conoció su arresto por parte de agentes de la DEA, comenzó a circular la versión no desmentida de que la agencia estadounidense investigaba también a otros militares.

Al paso de los días varios oficiales de alto rango comentaron que el tipo de vínculos en el entorno del general Cienfuegos, habría que dividirlo entre los que establecieron relaciones netamente de trabajo, y las que traía de mucho tiempo atrás que fueron conformando su núcleo compacto de poder, la camarilla que consolidó durante su gestión.

Las relaciones de trabajo profesional en una entidad como la Defensa Nacional, no necesariamente los vinculan con la posible comisión de actos delictivos, dijo una fuente de alto nivel en la dependencia.

El problema radica en la histórica secrecía, la ausencia de mecanismos de transparencia y falta de rendición de cuentas de los altos mandos de las Fuerzas Armadas. Por ejemplo, el ex secretario de la Defensa Nacional entregó su última declaración patrimonial incompleta, no declaró sus ingresos anuales netos. La Secretaría de la Función Pública a cargo de Irma Eréndira Sandoval, nunca lo llamó a cuentas.

Al interior de la Sedena el secretario tiene la facultad de pedir al Presidente de la República ratifique el nombramiento del jefe de Estado Mayor de la Defensa Nacional que él designa. Lo mismo con el Oficial Mayor, el Inspector y Contralor General del Ejército y Fuerza Aérea, y las jefaturas mas importantes, como la de inteligencia y contraingencia militar. También la titularidad de las 12 comandancias de región militar en que se divide el país y las 43 comandancias de zona.

Las pesquisas sobre el entorno del general Cienfuegos han traído en los últimos días los nombres de algunos de los generales, la mayoría ya en retiro, que formaron parte de su círculo mas próximo a quienes promovió y nombró en diferentes cargos.

El primero por su importancia es el general Roble Arturo Granados Gallardo designado en diciembre del 2012 jefe de Estado Mayor de la Defensa Nacional, a quien un año después lo ascendió a divisionario. En 2017 lo hizo subsecretario y estuvo en la terna que le presentó en el verano del 2018 al presidente electo Andrés Manuel López Obrador para encabezar la Sedena. Otro general ya en retiro considerado cercano es Eduardo Emilio Zárate Landero, quien se incorporó a la plana mayor de la Sedena en 2017 como Oficial Mayor. Inició el sexenio pasado como comandante de la tercera región militar con cuartel en Mazatlán y jurisdicción en los estados de Sinaloa y Durango. En 2015, año en que la DEA señala como inicio de la pesquisa contra Cienfuegos, asumió el mando de la quinta región que abarca Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, Colima y Nayarit, entidad donde tenía su sede el grupo de tráfico de drogas al que se vincula al ex secretario.

Ambos se retiraron con honores, como Cienfuegos. Pero el caso apenas comienza.

@velediaz424

La sacudida que ocasionó la detención por cargos vinculados al narcotráfico en el aeropuerto de Los Ángeles del general retirado Salvador Cienfuegos Zepeda, ex secretario de la Defensa Nacional, generó una alerta entre militares de alto rango que durante el sexenio pasado formaron parte de su círculo cercano.

Desde el pasado jueves 15 de octubre cuando se conoció su arresto por parte de agentes de la DEA, comenzó a circular la versión no desmentida de que la agencia estadounidense investigaba también a otros militares.

Al paso de los días varios oficiales de alto rango comentaron que el tipo de vínculos en el entorno del general Cienfuegos, habría que dividirlo entre los que establecieron relaciones netamente de trabajo, y las que traía de mucho tiempo atrás que fueron conformando su núcleo compacto de poder, la camarilla que consolidó durante su gestión.

Las relaciones de trabajo profesional en una entidad como la Defensa Nacional, no necesariamente los vinculan con la posible comisión de actos delictivos, dijo una fuente de alto nivel en la dependencia.

El problema radica en la histórica secrecía, la ausencia de mecanismos de transparencia y falta de rendición de cuentas de los altos mandos de las Fuerzas Armadas. Por ejemplo, el ex secretario de la Defensa Nacional entregó su última declaración patrimonial incompleta, no declaró sus ingresos anuales netos. La Secretaría de la Función Pública a cargo de Irma Eréndira Sandoval, nunca lo llamó a cuentas.

Al interior de la Sedena el secretario tiene la facultad de pedir al Presidente de la República ratifique el nombramiento del jefe de Estado Mayor de la Defensa Nacional que él designa. Lo mismo con el Oficial Mayor, el Inspector y Contralor General del Ejército y Fuerza Aérea, y las jefaturas mas importantes, como la de inteligencia y contraingencia militar. También la titularidad de las 12 comandancias de región militar en que se divide el país y las 43 comandancias de zona.

Las pesquisas sobre el entorno del general Cienfuegos han traído en los últimos días los nombres de algunos de los generales, la mayoría ya en retiro, que formaron parte de su círculo mas próximo a quienes promovió y nombró en diferentes cargos.

El primero por su importancia es el general Roble Arturo Granados Gallardo designado en diciembre del 2012 jefe de Estado Mayor de la Defensa Nacional, a quien un año después lo ascendió a divisionario. En 2017 lo hizo subsecretario y estuvo en la terna que le presentó en el verano del 2018 al presidente electo Andrés Manuel López Obrador para encabezar la Sedena. Otro general ya en retiro considerado cercano es Eduardo Emilio Zárate Landero, quien se incorporó a la plana mayor de la Sedena en 2017 como Oficial Mayor. Inició el sexenio pasado como comandante de la tercera región militar con cuartel en Mazatlán y jurisdicción en los estados de Sinaloa y Durango. En 2015, año en que la DEA señala como inicio de la pesquisa contra Cienfuegos, asumió el mando de la quinta región que abarca Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, Colima y Nayarit, entidad donde tenía su sede el grupo de tráfico de drogas al que se vincula al ex secretario.

Ambos se retiraron con honores, como Cienfuegos. Pero el caso apenas comienza.

@velediaz424

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