/ miércoles 29 de abril de 2020

Inspiración

APUNTES

Me queda claro que en estos momentos, no todos estamos pensando o buscando un momento de inspiración, ni hurgando en qué me puedo inspirar para ejecutar tal o cual cosa; no, todos estamos impactados y en una zozobra sobre esto que nos ha tocado vivir, la pandemia del Covid-19. Bien, totalmente de acuerdo, hay prioridades en la vida, como el sentido de la supervivencia o la defensa misma de la vida ante alguna situación de riesgo; pues frente a nosotros tenemos una situación de riesgo donde se está de por medio la vida.

Rosa, amarillo o azul, son algunos tonos o colores que pudiéramos encontrar en la inspiración, hay quienes aseguran que su inspiración está teñida de un color en especial. En medio de esta contingencia sanitaria, no sé hasta qué punto pudiéramos recomendar que encontremos un momento de inspiración, cuando en medio de la contienda, pudiera representar una “tablita” de salvación o para distraernos ante el escenario que todos los días estamos observando.

De el latín “inspiratío”, la inspiración, es el proceso o el resultado de inspirarse o inspirar –hacer que el aire del exterior ingrese a los pulmones, impulsar pensamientos a la mente). El concepto tiene dos grandes usos: por un lado, hace referencia a la iluminación que una divinidad o una fuerza sobrenatural aporta a una persona mientras, que, por otra parte, el término nombra al ingreso de aire al organismo a través de la nariz.

En el primer caso, la inspiración está vinculada al estímulo espontáneo que surge en el interior del artista o creativo. La inspiración no aparece por esfuerzo o voluntad; por lo tanto, se diferencia del trabajo o entrenamiento.

El que escribe, tiene que estar inspirado en cierto puntos o momentos y es así como va fluyendo lo que él quiere transmitir a sus lectores, encuentra un motor que lo impulsa al vacío con la certidumbre que algo habrá al fondo del abismo que no lo dejará caer y descuartizarse. Logra hacer esa conexión con lo más íntimo de su ser y palpar texturas inimaginables en virtud de dar lo mejor de sí todos los días. Se le alinean los planetas de pronto, se endereza el sendero y de la noche a la mañana, la parafina débil y casi muerta resucita para alumbrarle y seguir de pie.

Sé que son momentos difíciles para encontrar ese ínfimo instante donde las ideas fluirán, donde todo se ilumine, entiendo que hay decenas o quizás miles de familias que lo único en lo que piensan es en cómo darán el alimento a sus hijos, en cómo encontrarán la salida a este túnel que su final, tal parece se sigue prolongando. Pero como la vida misma está llena de claroscuros, también tengo la firme confianza que la vida misma es un momento de inspiración divina, es ese instante donde lo entregas todo por el simple hecho de estar vivos, aquí y ahora.

El escritor coahuilense y ganador de diversos premios de literatura, Luis Jorge Boone, me dijo en entrevista, que es momento de echar un vistazo al interior de cada ser humano, de indagar sobre qué es lo que tenemos ahí dentro, de ver cuál es nuestra estructura como seres humanos y que sería inconcebible que solamente estemos confinados a producir y consumir. No, me dijo mi “paisa”, como así lo menciono en redes sociales cada que lo leo, que somos más que eso, hay algo interior mucho más valioso que este molde corpóreo perene.

Me queda claro, que la inspiración tiene su base y sus muy sólidos argumentos, que al momento que llegue no se vaya y te mantenga prendido para hacer cosas inimaginables, todo gracias a la inspiración.

Saldremos de esta, así como hemos salido de muchas más, pidamos a Dios por todos, sin excepción alguna, por el personal de enfermería, por los médicos, por los servidores públicos, por los que se la juegan todos los días. Amén.

APUNTES

Me queda claro que en estos momentos, no todos estamos pensando o buscando un momento de inspiración, ni hurgando en qué me puedo inspirar para ejecutar tal o cual cosa; no, todos estamos impactados y en una zozobra sobre esto que nos ha tocado vivir, la pandemia del Covid-19. Bien, totalmente de acuerdo, hay prioridades en la vida, como el sentido de la supervivencia o la defensa misma de la vida ante alguna situación de riesgo; pues frente a nosotros tenemos una situación de riesgo donde se está de por medio la vida.

Rosa, amarillo o azul, son algunos tonos o colores que pudiéramos encontrar en la inspiración, hay quienes aseguran que su inspiración está teñida de un color en especial. En medio de esta contingencia sanitaria, no sé hasta qué punto pudiéramos recomendar que encontremos un momento de inspiración, cuando en medio de la contienda, pudiera representar una “tablita” de salvación o para distraernos ante el escenario que todos los días estamos observando.

De el latín “inspiratío”, la inspiración, es el proceso o el resultado de inspirarse o inspirar –hacer que el aire del exterior ingrese a los pulmones, impulsar pensamientos a la mente). El concepto tiene dos grandes usos: por un lado, hace referencia a la iluminación que una divinidad o una fuerza sobrenatural aporta a una persona mientras, que, por otra parte, el término nombra al ingreso de aire al organismo a través de la nariz.

En el primer caso, la inspiración está vinculada al estímulo espontáneo que surge en el interior del artista o creativo. La inspiración no aparece por esfuerzo o voluntad; por lo tanto, se diferencia del trabajo o entrenamiento.

El que escribe, tiene que estar inspirado en cierto puntos o momentos y es así como va fluyendo lo que él quiere transmitir a sus lectores, encuentra un motor que lo impulsa al vacío con la certidumbre que algo habrá al fondo del abismo que no lo dejará caer y descuartizarse. Logra hacer esa conexión con lo más íntimo de su ser y palpar texturas inimaginables en virtud de dar lo mejor de sí todos los días. Se le alinean los planetas de pronto, se endereza el sendero y de la noche a la mañana, la parafina débil y casi muerta resucita para alumbrarle y seguir de pie.

Sé que son momentos difíciles para encontrar ese ínfimo instante donde las ideas fluirán, donde todo se ilumine, entiendo que hay decenas o quizás miles de familias que lo único en lo que piensan es en cómo darán el alimento a sus hijos, en cómo encontrarán la salida a este túnel que su final, tal parece se sigue prolongando. Pero como la vida misma está llena de claroscuros, también tengo la firme confianza que la vida misma es un momento de inspiración divina, es ese instante donde lo entregas todo por el simple hecho de estar vivos, aquí y ahora.

El escritor coahuilense y ganador de diversos premios de literatura, Luis Jorge Boone, me dijo en entrevista, que es momento de echar un vistazo al interior de cada ser humano, de indagar sobre qué es lo que tenemos ahí dentro, de ver cuál es nuestra estructura como seres humanos y que sería inconcebible que solamente estemos confinados a producir y consumir. No, me dijo mi “paisa”, como así lo menciono en redes sociales cada que lo leo, que somos más que eso, hay algo interior mucho más valioso que este molde corpóreo perene.

Me queda claro, que la inspiración tiene su base y sus muy sólidos argumentos, que al momento que llegue no se vaya y te mantenga prendido para hacer cosas inimaginables, todo gracias a la inspiración.

Saldremos de esta, así como hemos salido de muchas más, pidamos a Dios por todos, sin excepción alguna, por el personal de enfermería, por los médicos, por los servidores públicos, por los que se la juegan todos los días. Amén.

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